El proceso de deshidratación de etanol BSM representa un enfoque innovador que utiliza la destilación extractiva con monoetilenglicol, aprovechando la alta afinidad del agua por el glicol. Este método se basa en la capacidad del glicol para reducir la volatilidad del agua, facilitando así la liberación de etanol anhidro en fase gaseosa.
Este proceso ofrece varias ventajas notables:
AGENTE DESHIDRATANTE NO VOLÁTIL E ININFLAMABLE: El agente deshidratante utilizado, el monoetilenglicol, no solo es no volátil sino también ininflamable, lo que garantiza una operación segura y eficiente.
CONSUMO REDUCIDO: BSM se distingue por su consumo significativamente reducido de vapor, agua y agente deshidratante. Esta eficiencia en el uso de recursos contribuye a la sostenibilidad operativa y económica del proceso.
ROBUSTEZ OPERATIVA: Una característica distintiva es su insensibilidad a pequeñas variaciones en la graduación alcohólica del producto de alimentación del equipo. Esta robustez operativa proporciona estabilidad al proceso, incluso ante fluctuaciones en las condiciones de entrada. Además de estas ventajas fundamentales, el enfoque BSM representa una solución innovadora para la deshidratación de etanol, optimizando no solo la eficiencia del proceso, sino también la seguridad operativa y la sostenibilidad ambiental. El uso de monoetilenglicol como agente deshidratante refuerza el compromiso con la seguridad, mientras que la reducción del consumo de recursos pone de manifiesto la eficiencia económica del sistema.